miércoles, 20 de noviembre de 2013

CAÍDAS Y FRACTURAS


Una simple caída puede cambiar su vida. Simplemente pregúntele a alguno de los miles de adultos mayores que se caen cada año y se rompen (fracturan) un hueso.
El envejecimiento suele venir acompañado de muchos cambios. La vista, la audición, la fuerza muscular, la coordinación y los reflejos ya no funcionan como antes. El equilibrio también puede verse afectado a causa de la diabetes y enfermedades cardíacas o por problemas circulatorios, de la tiroides o del sistema nervioso. Algunos medicamentos pueden ocasionar mareos a las personas. Cualquiera de estos problemas puede aumentar la probabilidad de una caída.
Por otro lado está la osteoporosis, la cual es una enfermedad que hace que los huesos se vuelvan delgados y propensos a romperse fácilmente. La osteoporosis es una de las principales causas de fracturas de huesos en las mujeres después de la menopausia. También afecta a los hombres mayores. Cuando los huesos son frágiles, aun una pequeña caída puede ocasionar la fractura de uno o más huesos. Aunque las personas que sufren de osteoporosis deben de tener mucho cuidado para no caerse, todos debemos ser más cautelosos a medida que envejecemos.
Un hueso fracturado tal vez no parezca algo terrible. A pesar de todo, sabemos que sanará. ¿No es cierto? Sin embargo, a medida que envejecemos, una fractura puede ser el comienzo de problemas más serios. Las buenas noticias es que hay cosas simples que se pueden hacer y que ayudan a prevenir la mayoría de las caídas.
Siga las siguientes precauciones
Haga lo correcto
Las caídas y accidentes rara vez ocurren sin razón. Mientras más cuide de su salud y bienestar generales, menos probabilidades tendrá de sufrir una caída. He aquí algunas sugerencias:
Pregúntele a su médico acerca de un examen especial, llamado densitometría ósea, el cual mide la densidad mineral ósea e indica qué tan fuertes son sus huesos. De ser necesario, su médico le podría prescribir nuevos medicamentos que ayudarán a fortalecer sus huesos y así evitar que se rompan.
Consulte con su médico y elabore un programa especial de ejercicios que sea adecuado para usted. El ejercicio regular ayuda a mantenerse fuerte y a mejorar la tonicidad muscular. También ayuda a mantener la flexibilidad de sus articulaciones, tendones y ligamentos. Ejercicios de soporte de peso mínimo, como caminar y subir escaleras, podrían incluso retardar la pérdida de hueso debida a la osteoporosis.
Hágase exámenes de la vista y la audición a menudo. Cualquier cambio aunque pequeño en la vista y la audición, puede afectar su estabilidad. Si, por ejemplo su médico le prescribiera lentes nuevos, tómese el tiempo necesario para acostumbrarse a ellos y úselos cuando tenga que hacerlo, o si necesita un audífono, asegúrese de que le quede bien ajustado.
Averigüe acerca de los posibles efectos secundarios de los medicamentos que está tomando. Algunas medicinas podrían afectar su coordinación y equilibrio. De ser así, pregúntele a su médico o farmacéutico qué puede hacer para reducir las posibilidades de caerse.
Limite la cantidad de alcohol que consume. Hasta una pequeña cantidad puede afectar el equilibrio y los reflejos.
Siempre levántese con lentitud después de comer, acostarse o descansar. El levantarse muy rápido puede hacer que su presión arterial se baje, lo cual podría darle la sensación de un desmayo.
Mantenga la temperatura normal en su hogar puesto que el tenerla en un estado extremo (muy caliente o muy frío) le puede causar mareos. En el verano, si su casa no tiene aire acondicionado, utilice un ventilador eléctrico para mantenerse fresco, tome mucho líquido y limite el ejercicio. En el invierno, durante la noche mantenga la temperatura a 65° o más caliente.
Utilice un bastón o una andadera que le haga sentirse más estable cuando camina. Esto es muy importante cuando camina en zonas que no conoce bien o en lugares donde los pasos peatonales no están nivelados. Además, tenga mucho cuidado al caminar en superficies mojadas o con hielo. ¡Estas pueden ser muy resbaladizas! Haga que alguien coloque arena o sal en las superficies donde hay hielo.
Utilice zapatos de suela de goma y tacón bajo que sean un buen soporte para los pies. El caminar solamente con medias o zapatos de suela lisa en escaleras o en pisos encerados puede ser peligroso.
Sujétese de los pasamanos cuando utilice las escaleras. Si tiene que llevar algún objeto al subir o bajar las escaleras, sujételo con una mano y con la otra utilice el pasamanos.
No corra riesgos. Manténgase alejado de los pisos acabados de lavar.  No se suba a una silla o mesa para tratar de alcanzar algo que esté demasiado alto; utilice en su lugar un dispositivo extensor. Estos extensores son herramientas especiales para agarrar objetos, que puede comprar en muchas ferreterías o en la mayoría de las tiendas de instrumentos médicos.
Averigüe si es posible instalar un sistema de vigilancia monitoreada en su hogar. Por lo general, usted lleva un botón en una cadena que se coloca alrededor del cuello. Si se cae o necesita ayuda urgente, sólo tiene que presionar el botón para notificarle al servicio de ayuda.  El personal de emergencia es enviado de inmediato a su casa. Si desea información sobre los servicios de "alarma médica" (medical alarm) puede consultar las páginas amarillas.
La mayoría de las compañías de seguros y Medicare no cubren los costos de los  artículos como sistemas de vigilancia monitoreada, ni dispositivos extensores. Asegúrese de preguntar sobre el costo. Probablemente tenga que pagarlos de su propio bolsillo.
Haga de su casa un lugar seguro
Usted puede ayudar a prevenir caídas haciendo cambios en las áreas de su casa que no sean seguras.
En las escaleras, pasillos y caminos:
Asegúrese de que haya una buena iluminación e interruptores en la parte de arriba y abajo de las escaleras.
Mantenga limpias las áreas por donde camina.
Verifique que todas las alfombras estén aseguradas al piso de modo que no se deslicen. Coloque bandas antideslizantes en los pisos de cerámica o madera. Puede comprar estas bandas en cualquier ferretería.
Instale pasamanos desde arriba y hasta abajo, y en ambos lados de las escaleras y asegúrese de que queden bien ajustados.
En los baños principales y en los auxiliares:
Instale barras cerca de los inodoros así como dentro y fuera de la bañera y la ducha.
Coloque tapetes, bandas antideslizantes o alfombras en todas las superficies que puedan mojarse.
Mantenga las luces de noche encendidas.

En su cuarto:
- Ponga lámparas e interruptores de luz cerca de la cama.
- Mantenga también el teléfono cerca de la cama.

En otras habitaciones:
- Mantenga los cables eléctricos y del teléfono cerca de las paredes y alejados de las áreas por donde camina.
- Fije firmemente al piso todas las alfombras y tapetes.
- Acomode los muebles (especialmente las mesas de centro) y otros objetos, de modo que no estén en el medio de su camino.
- Asegúrese de que la altura de sus sofás y sillas sea adecuada de modo que pueda sentarse y levantarse con facilidad.

Fuente: NIH, Instituto Nacional Sobre el Enevejecimiento

EL CUIDADO DE LOS DIENTES Y LA BOCA


"Manuel está atónito. Su dentista le dijo que tiene que sacarle uno de sus dientes. Manuel, que tiene 63 años de edad, había estado seguro que podría conservar sus dientes por siempre. Ahora va a colaborar con su dentista para cuidar mejor sus dientes restantes."

Los dientes y las encías sanos hacen que sea fácil comer bien y disfrutar de la buena comida. Hay una cantidad de problemas que pueden afectar la salud de la boca, pero el cuidado esmerado mantendrá los dientes y las encías fuertes.
Caries dental
Los dientes están cubiertos por una capa dura exterior llamada esmalte. Cada día, una capa fina de bacterias llamada placa dental se forma sobre los dientes. Las bacterias en la placa dental producen ácidos que pueden empezar a dañar el esmalte. Con el paso del tiempo, los ácidos pueden crear huecos en el esmalte. Estos huecos se conocen como caries. Cepillarse los dientes y utilizar hilo dental pueden proteger contra la caries dental, pero una vez que se forma la caries, un dentista tiene que reparar el daño.
Usted puede proteger sus dientes contra la caries utilizando una pasta dental con fluoruro. Si usted tiene un riesgo mayor de desarrollar caries dentales (por ejemplo, si padece de boca seca debido a medicamentos que toma), es posible que necesite más fluoruro. Su dentista o higienista dental puede hacerle un tratamiento con fluoruro durante una visita a la oficina o el dentista puede sugerirle que utilice en casa un gel o un enjuague bucal con fluoruro.
Enfermedades de las encías
La enfermedad de las encías comienza cuando una placa dental se forma a lo largo de y bajo la línea de las encías. Esta placa causa infecciones que dañan las encías y los huesos que mantienen a los dientes en su lugar. A veces, la enfermedad de las encías hace que las encías se vuelvan sensibles y tengan mayor probabilidad de sangrar. Este problema, llamado gingivitis, frecuentemente puede ser solucionado cepillándose los dientes y utilizando el hilo dental diariamente.
Una forma más severa de la enfermedad de las encías, llamada periodontitis, necesita ser tratada por un dentista. Si no es tratada, esta infección puede arruinar los huesos, las encías y otros tejidos que sostienen los dientes. Con el paso de tiempo, es posible que le tengan que sacar los dientes.
Para prevenir enfermedades de las encías:
- Cepíllese los dientes dos veces al día con una pasta dental con fluoruro.
- Utilice el hilo dental una vez al día.
- Visite a su dentista de forma regular para revisión y limpieza.
- Consuma una dieta bien balanceada.
- Deje de fumar. Fumar aumenta el riesgo de desarrollar una enfermedad de las encías.
- La limpieza de los dientes y las encías
- Hay una forma correcta de cepillarse los dientes y utilizar el hilo dental. Todos los días:
- Cepíllese suavemente todos los lados de los dientes con un cepillo de cerdas suaves y una pasta dental con fluoruro.
- Utilice movimientos circulares pequeños y movimientos cortos hacia adelante y hacia atrás.
- Tome el tiempo necesario para cepillarse cuidadosa y suavemente a lo largo de la línea de las encías.
- Cepíllese levemente la lengua para ayudar a mantener su boca limpia.
- Para las personas que tienen artritis u otras condiciones que limitan los movimientos de las manos puede ser difícil sostener y usar un cepillo dental. Las siguientes son algunas ideas útiles:
- Use un cepillo dental eléctrico o de baterías.
- Coloque la empuñadura de hule del manubrio de una bicicleta o un tubo de material de espuma en el mango del cepillo de dientes.
- Compre un cepillo de dientes con un mango más grande.
- Mantenga el cepillo de dientes atado a su mano utilizando una liga elástica ancha.
- También necesita limpiar el área alrededor de los dientes con hilo dental todos los días. La limpieza cuidadosa con el hilo dental removerá la placa dental y las sobras de comida que un cepillo de dientes no puede alcanzar. Asegúrese de enjuagarse la boca después de limpiarse los dientes con el hilo dental.

Fuente: NIH, Instituto Nacional Sobre el Enevejecimiento 

sábado, 16 de noviembre de 2013

DIABETES


¿Sabía usted que…?
La diabetes aumenta las posibilidades de tener un infarto o un derrame cerebral.
Algunas mujeres contraen diabetes durante el embarazo.
Es más probable que las mujeres con diabetes tengan un aborto espontáneo o un bebé con defectos congénitos.

¿Qué es la diabetes?
La diabetes es una enfermedad que cambia la forma en que el cuerpo utiliza el azúcar. Los alimentos que usted ingiere se convierten en azúcar, que luego la sangre transporta a todas las partes del cuerpo. Por lo general, la insulina ayuda a que el azúcar presente en la sangre llegue a las células del cuerpo, donde se utiliza para producir energía.
Si usted tiene diabetes, su cuerpo tiene dificultades para producir insulina y/o responder a ella. Por eso, el cuerpo no obtiene el combustible que necesita y la glucemia se mantiene en niveles demasiado elevados.

¿Cuáles son los tipos de diabetes?
Tipo 1: El cuerpo no produce suficiente insulina. Las personas que tienen diabetes tipo 1 deben recibir insulina cada día para vivir.
Tipo 2: El cuerpo no usa la insulina de la forma en que debería hacerlo. La mayoría de las personas con diabetes tienen el tipo 2.
¿Corre usted riesgo de tener diabetes?
¿Necesita adelgazar?
¿Hace poco o nada de ejercicio físico?
¿Tiene alta presión sanguínea (130/80 o más)?
¿Tiene antecedentes de diabetes en la familia?
¿Tuvo diabetes durante el embarazo?
¿Ha tenido usted un bebé que nació con un peso de 9 libras (4.08 Kg) o más?
¿Es usted de origen afroamericano, amerindio, hispano, o asiático/de las islas del Pacífico?

En caso de haber respondido “sí” a cualquiera de estas preguntas, consulte a su médico, personal de enfermería o farmacéutico si necesita realizarse análisis para detectar la diabetes.

¿Cuáles son las señales de advertencia?
Algunas personas con diabetes advierten los siguientes síntomas:
Idas frecuentes al baño para orinar
Hambre o sed constantes
Visión borrosa
Cortes o lastimaduras que tardan en cicatrizar
Sensación de cansancio constante
Hormigueo o entumecimiento de las manos o los pies

Fuente: NIH, Instituto Nacional Sobre el Envejecimiento 

ASILOS DE ANCIANOS: COMO ESCOGER EL LUGAR ADECUADO


¿Qué son los asilos de ancianos?

Los asilos de ancianos, conocidos también como establecimientos de cuidados especializados, son lugares para personas que no necesitan estar en un hospital pero ya no pueden ser cuidadas en su propio hogar. Esto puede incluir personas con lesiones críticas o enfermedades serias, o aquellas que necesitan cuidados después de una cirugía. La mayoría de los asilos de ancianos tienen ayudantes y enfermeros especializados disponibles las 24 horas del día. Consulte con su proveedor de cuidados de salud para averiguar si un asilo de ancianos es la mejor opción para usted o para un miembro de su familia.
Los asilos de ancianos pueden ser:
- Como un hospital. Este tipo de asilo de ancianos a menudo está organizado como un hospital. Los miembros del personal brindan asistencia médica, así como terapia física, del habla y ocupacional. Puede haber una estación de enfermeros en cada piso. Como regla general, una o dos personas viven en un cuarto. - Algunos asilos de ancianos permiten que las parejas vivan juntas. Las cosas que hacen que un cuarto sea especial, como fotos de la familia, a menudo son bien recibidas.
- Como un hogar de familia. Estos establecimientos están diseñados para que funcionen más como un hogar de familia y las rutinas diarias no están fijadas. Los equipos formados por el personal y los residentes tratan de crear un ambiente relajado. A menudo las cocinas están abiertas para los residentes, las decoraciones crean un sentido hogareño y a los miembros del personal se les anima a desarrollar relaciones con los residentes.
- Como una combinación de ambos. Algunos asilos de ancianos combinan las unidades que funcionan como un hospital y aquellas que funcionan como un hogar de familia.
- Muchos asilos de ancianos tienen médicos que visitan a los pacientes en la propia localidad. En otros asilos de ancianos, los pacientes van al consultorio del médico. Los asilos de ancianos algunas veces tienen áreas separadas llamadas “Unidades de Cuidados Especiales” para aquellas personas que tienen problemas serios de la memoria, como demencia.

Tenga en mente los siguientes consejos
Si usted necesita ir a un asilo de ancianos después de una estadía en un hospital, el personal del hospital puede ayudarle a encontrar uno que proporcione la clase de cuidado que sea mejor para usted. La mayoría de los hospitales tienen trabajadores sociales que pueden ayudarle con estas decisiones. Si usted está buscando un asilo de ancianos, pida a los miembros del personal del consultorio de su médico que le den algunas recomendaciones. Una vez que usted sepa qué opciones tiene, es una buena idea que:
Considere. ¿Qué es importante para usted? ¿Cuidados de salud brindados por enfermeros, comidas, terapia física, una conexión religiosa, cuidados de hospicio o Unidades de Cuidados Especiales para pacientes con demencia? ¿Desea un lugar ubicado cerca de la familia y los amigos para que ellos puedan visitar fácilmente?
Pregunte. Hable con amigos, parientes, trabajadores sociales y grupos religiosos para averiguar qué lugares ellos sugieren. Pregunte a los proveedores de cuidados de salud cuáles son los asilos de ancianos que ellos creen que proporcionan buenos cuidados. Utilice esas sugerencias para hacer una lista de los asilos que ofrecen los tipos de servicios que usted quiere.
-          Llame. Contacte a cada uno de los lugares en su lista. Haga preguntas sobre cuántas personas viven en el lugar y cuánto cuesta. Averigüe sobre las listas de espera.
-          Visite. Haga planes para conocer al director del asilo y al director del departamento de enfermería. La Lista de Control de Asilos de Ancianos Por ejemplo, verifique si:
-        - Tienen certificación de Medicare y Medicaid
-        -   Tienen acceso para personas con discapacidades
-        - Los residentes se ven bien cuidados
-        - Hay una interacción afectuosa entre los miembros del personal y los residentes
-        - Hable. No tema hacer preguntas. Por ejemplo, usted puede pedir a miembros del personal que le expliquen la razón de cualquier olor fuerte. Los malos olores pueden indicar un problema; los buenos olores pueden ocultar un problema. Tal vez quiera averiguar cuánto tiempo llevan de trabajar en el asilo de ancianos el director y los jefes de los departamentos de enfermería, alimentación y servicios sociales. Si los miembros principales del personal cambian a menudo, esto podría significar que hay algo que no está funcionando bien.
-        - Visite de nuevo. Haga una segunda visita sin antes llamar para dar aviso previo. Trate de ir durante otro día de la semana o a una hora diferente para poder conocer a otros miembros del personal y ver actividades diferentes. Visite a la hora de las comidas y observe si el comedor es atractivo y está limpio y si la comida se ve apetecible.
-        - Entienda. Una vez que usted haya elegido un asilo de ancianos, lea el contrato cuidadosamente. Hágale preguntas al director o al director asistente sobre cualquier cosa que no entienda. Pídale a un buen amigo o miembro de la familia que también lea el contrato antes que usted lo firme.

      Fuente: NIH, Instituto Nacional Sobre el Enevejecimiento.



viernes, 8 de noviembre de 2013

LA SALUD DEL CORAZON


El corazón

El corazón es un músculo fuerte aproximadamente del tamaño de la palma de la mano. De la misma manera que el motor hace que un automóvil se mueva, el corazón mantiene al cuerpo funcionando. El corazón bombea sangre rica en oxígeno por medio de una red de vasos sanguíneos llamados arterias(que llevan la sangre del corazón a las demás partes del cuerpo) y venas (que regresan la sangre al corazón).

El envejecimiento del corazón
Algunos cambios en el corazón y en los vasos sanguíneos son normales a medida que una persona envejece. Pero con el tiempo, las enfermedades pueden dañar los vasos sanguíneos y el corazón.
Un problema común en las personas mayores es la arteriosclerosis, un endurecimiento de las arterias que ocurre, en parte, por el envejecimiento. La ateroesclerosis, que es la acumulación de depósitos grasos en forma de placas, es otra causa. Cuando las placas se acumulan a lo largo de las paredes de las arterias, hay menos espacio para el flujo de la sangre. Esto dificulta que la sangre llegue a todas las partes del cuerpo que la necesitan, inclusive al propio corazón.

Otros cambios en el corazón ocurren a medida que una persona va envejeciendo. Por ejemplo, para ayudarle al corazón a bombear sangre a través de vasos sanguíneos endurecidos, algunas partes del corazón se ponen más gruesas. El tamaño de las cuatro secciones del corazón también cambia, así como también cambian las válvulas (partes que son como puertas que se abren y cierran para controlar el flujo de sangre entre esas cuatro secciones). El número de latidos por minuto cuando una persona está descansando (la frecuencia cardiaca) no cambia a medida que la persona envejece, pero cuando la persona está físicamente activa o estresada, el corazón no puede latir tan rápido como cuando era más joven.
Enfermedades del corazón
Hay muchos tipos diferentes de enfermedades del corazón. Frecuentemente, la causa responsable es la acumulación de placas, pero también existen otras causas. Por ejemplo, las opciones que usted elige diariamente pueden conducir a daños en las paredes arteriales. ¿Usted fuma? ¿Toma mucho alcohol? ¿Tiene sobrepeso? ¿Pasa el día sentado frente a un escritorio o frente a la televisión? ¿Evita hacer ejercicios? ¿Tiene diabetes o alta presión sanguinea no controlada? ¿Tiene mucho estrés en su vida? Si contestó sí a una o más de esas preguntas, hacer cambios puede ayudarle a prevenir o retardar una enfermedad del corazón. Las cosas que usted no puede controlar, tales como el historial médico de su familia, también pueden aumentar su riesgo de desarrollar una enfermedad del corazón. Pero aun así, mantener un estilo de vida saludable puede ayudarle a evitar o retardar una enfermedad grave.
Una señal que indica que usted está a riesgo de desarrollar una enfermedad del corazón es la medida de su cintura. La acumulación de grasa extra alrededor de la mitad de su cuerpo aumenta el riesgo. Una buena manera de verificar eso es midiéndose la cintura. El riesgo de que un hombre desarrolle una enfermedad del corazón aumenta si su cintura mide más de 40 pulgadas. El riesgo de una mujer aumenta cuando su cintura alcanza 35 pulgadas.

Señales de una enfermedad del corazón
Durante las etapas tempranas, las enfermedades del corazón a menudo no presentan síntomas, por eso es tan importante hacerse chequeos regularmente con un proveedor de atención médica. Su médico le revisará cosas tales como el colesterol, una grasa que contribuye a la formación de placas en las arterias, y la presión arterial. Tal vez el médico también le haga un examen de sangre para verificar el nivel de proteina C reactiva (CRP, por sus siglas en inglés), y es posible que además le haga un electrocardiograma (ECG o EKG, por sus siglas en inglés). El electrocardiograma es un procedimiento médico que registra la actividad eléctrica del corazón.
Todas las personas deben conocer las señales externas de alerta de una enfermedad del corazón.
El dolor de pecho debe tomarse en serio. Un dolor en el pecho, en los hombros, en los brazos, en el cuello, en la mandíbula o en la espalda puede ser síntoma de una enfermedad del corazón. Si usted tiene una enfermedad del corazón, es posible que sienta dolor en el pecho cuando hace actividad física. Pero el dolor de pecho puede tener otras causas, así que es importante consultar con su médico para averiguar qué le está causando ese dolor a usted.

Otras señales de una enfermedad del corazón incluyen una sensación de debilidad o entumecimiento en uno de los lados de la cara o del cuerpo, mareo, dolor de cabeza, respiración cortada, cansancio, e hinchazón en los tobillos, en los pies, en las piernas, en el estómago y en el cuello. Algunas personas que tienen problemas con el ritmo de los latidos pueden reportar que sienten una fibrilación, como un aleteo en el pecho, o que el corazón se está saltando un latido o está latiendo demasiado fuerte.
Hable con su médico si usted tiene cualquiera de estas señales. Es posible que su proveedor de atención médica le pida que consulte a un médico que se especializa en enfermedades del corazón. Estos médicos se llaman cardiólogos.

Fuente: NIH, Instituto Nacional Sobre el Envejecimiento.

martes, 5 de noviembre de 2013

EL CUIDADO DE LOS PIES


Trate bien a sus pies. Años de uso y abuso pueden maltratarlos. Los pies también pueden ser maltratados por las enfermedades, la mala circulación, las uñas mal cortadas y el uso de zapatos que no calzan bien. Los problemas de los pies a veces son la primera señal de condiciones médicas más serias tales como artritis, diabetes y trastornos neurológicos o circulatorios.
Tome un paso en la dirección correcta
Cuide bien a sus pies. Revíselos a menudo. Use un espejo para ver las plantas de los pies. Examine si tiene cortadas, ampollas o uñas encarnadas. Si es necesario, pídale ayuda a un miembro de su familia. Si tiene diabetes, asegúrese de revisarse los pies todos los días.
Acuérdese de elevar los pies cuando está sentado. Eso ayuda a la circulación de los pies, así como también hacer estiramientos, caminar, un suave masaje de los pies o remojar los pies en agua tibia. Asegure que sus pies están secos antes de ponerse los zapatos. Use zapatos cuando está afuera. Si pasa sentado por largo tiempo, levántese y camine de vez en cuando. Si usualmente cruza las piernas, cambie de pierna o manténgalas sin cruzar frecuentemente. No fume.
Si tiene problemas con los pies, su médico de cabecera le puede ayudar o usted puede acudir a un médico que se especializa en el tratamiento de los pies, o sea, un podólogo.
Asegure que los zapatos le calzan bien
Usar zapatos cómodos que calcen bien puede prevenir muchos problemas de los pies. A continuación encontrará algunos consejos para asegurar que los zapatos le calzan bien:
La talla de zapatos puede cambiar a medida que usted envejece, así que siempre pida que le midan los pies antes de comprar zapatos. El mejor momento para medir los pies es al final del día, cuando los pies están más grandes.
La mayoría de las personas tienen un pie más grande que el otro. Asegure que sus zapatos le calzan bien al pie más grande.
No compre zapatos sin antes probárselos. La talla de los zapatos puede variar dependiendo del tipo de zapato, la marca y el estilo. Por ejemplo, es possible que la talla que usted usa para zapatos de tenis no sea la misma que necesita para zapatos de vestir.
Camine con los zapatos puestos para asegurar que se sienten bien. Los talons de los zapatos no deben resbalarse hacia arriba y hacia abajo cuando camina.
Escoja zapatos que tienen la horma de su pie. Los estilos que tienen tacones altos o son puntiagudos pueden dañar sus pies.
Póngase de pie cuando se está probando un par de zapatos para asegurar que hay un espacio de cerca de ½ pulgada entre sus dedos y la punta del zapato.
Asegure que el metatarso del pie calza cómodamente en la parte más ancha del zapato.
No compre zapatos que se sienten muy apretados pensando que se van a estirar.
La parte superior de los zapatos debe ser fabricada con un material suave y flexible.
Las suelas deben proporcionarle una tracción firme y no ser resbalosas. Las suelas gruesas amortiguan los pies cuando camina en superficies duras.
Los zapatos de tacón bajo son más cómodos, más seguros y menos perjudiciales que los zapatos de tacón alto.

Fuente: NIH, Instituto Nacional Sobre el Envejecimiento.



VACUNAS PARA LA SALUD


¡Las vacunas o inmunizaciones no sólo son para los niños! Los adultos también necesitan vacunarse esporádicamente para protegerse contra las enfermedades infecciosas graves. En realidad, algunas vacunas son más importantes para los adultos que para los niños. Cada año, miles de personas mayores mueren innecesariamente. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por su sigla en inglés) recomiendan a las personas mayores recibir inmunización contra la gripe, la enfermedad neumocócica, el tétanos y la difteria, la varicela, así como el sarampión, las paperas y la rubeola.
Gripe
La gripe también conocida como influenza o flues una infección sumamente contagiosa que causa fiebre, escalofríos, tos seca, dolor de garganta, congestión de la nariz, dolor de cabeza, dolores musculares y a menudo una gran fatiga. La gripe es generalmente una enfermedad leve en los niños sanos, los adultos jóvenes y las personas de mediana edad. Sin embargo, puede llegar a ser mortal en las personas de la tercera edad.
Los virus de la gripe cambian todo el tiempo. Por este motivo, usted necesita recibir una vacuna de la gripe cada año. Para que su cuerpo pueda tener suficiente tiempo para generar resistencia al virus, es importante aplicarse la vacuna entre septiembre y mediados de noviembre, antes de que comience la temporada de la gripe.
Aunque los efectos colaterales de la vacuna contra la gripe son leves para la mayoría de las personas, algún dolor, enrojecimiento de la piel o hinchazón pueden ocurrir en el brazo donde se aplicó la vacuna. Cerca de 5% a 10% de las personas que reciben la vacuna tienen efectos colaterales leves como dolor de cabeza o una fiebre baja, los cuales pueden durar alrededor de un día después de la vacunación.
La vacuna contra la gripe es el principal método de prevención y control de esta enfermedad. Sin embargo, se han aprobado cuatro medicamentos para tratar a las personas que contraen la gripe: amantadina (Symmetrel), rimantadina (Flumadine), zanamivir (Relenza) y oseltamivir (Tamiflu). Estos medicamentos reducen la duración de la fiebre y otros síntomas cuando se toman en un plazo de 48 horas después de la aparición de la enfermedad. Este tipo de medicamento está disponible sólo con receta médica.
Enfermedades neumocócicas
La enfermedad neumocócica es una infección seria. Muchas personas conocen la neumonía pneumocócica, que afecta los pulmones. Pero las bacterias que causan esta forma de neumonía también pueden atacar otras partes del cuerpo. Cuando las mismas bacterias invaden la membrana que recubre el cerebro, causan meningitis; cuando entran en el torrente sanguíneo, causan bacteriemia. También pueden causar infecciones del oído medio y los senos paranasales (pequeñas bolsas de aire ubicadas en la cabeza que hacen circular el aire y lubrican la nariz).
Los CDC recomiendan que las personas de 65 años o más se apliquen la vacuna antineumocócica. Esta vacuna es segura y puede aplicarse junto con la de la gripe. La mayoría de las personas necesitan sólo una dosis. Sin embargo, los CDC recomiendan que las personas de 65 años o más se apliquen una segunda dosis de la vacuna antineumocócica si han pasado 5 años desde que la recibieron o tenían menos de 65 años cuando se vacunaron por primera vez. Nadie debe recibir más de 2 dosis de la vacuna antineumocócica que está disponible ahora.
Cerca de la mitad de las personas que reciben la vacuna tienen efectos colaterales leves—hinchazón temporal, enrojecimiento de la piel y dolor en el lugar del brazo donde se aplicó la vacuna. Unas pocas personas (menos de 1%) tienen fiebre, dolor muscular o hinchazón más grave y dolor en el brazo.
Las enfermedades neumocócicas son tratadas con antibióticos. Sin embargo, en los últimos años las bacterias que causan enfermedades neumocócicas se han vuelto cada vez más resistentes a la penicilina. ésta es una de las razones por las cuales son tan importantes las medidas de prevención y el desarrollo de vacunas más nuevas.

Fuente: NIH, Instituto Nacional Sobre el Envejecimiento.

domingo, 3 de noviembre de 2013

PERDIDA DE LA AUDICION


La pérdida de la audición puede afectar su vida de diversas maneras. Usted puede perderse las charlas con sus amigos y familiares. Al hablar por teléfono, puede descubrir que es difícil escuchar lo que dice la persona que llama. En el consultorio del médico, puede llegar a no entender lo que el doctor le está diciendo.
Algunas veces los problemas de audición pueden hacerlo sentir apenado, molesto y solitario. Es fácil retraerse cuando no se puede captar una conversación en el comedor o en un restaurante. También es fácil que sus amigos y familiares piensen que usted está confundido, que no le importan las cosas, o que es problemático, cuando el problema puede tratarse simplemente de que usted no puede escuchar bien.
Si usted tiene problemas para oir, hay maneras de ayudarle. Empiece consultando a un médico. Dependiendo del tipo y alcance de su pérdida de audición, hay muchas opciones de tratamiento que pueden servirle. La pérdida de la audición no tiene por qué interferir en su habilidad para disfrutar de la vida.

¿Cómo sé si sufro de pérdida de la audición?
Consulte a un médico si usted tiene problemas:
Al escuchar las conversaciones por teléfono,
Le resulta difícil entender las conversaciones cuando hablan dos o más personas,
Debe subirle el volumen a la televisión a un nivel tan alto que las demás personas se quejan de ello,
Tiene problemas al escuchar debido a los ruidos de fondo,
Tiene la impresión que las otras personas parecen hablar entre dientes, o
No puede entender cuando las mujeres y los niños le hablan.

¿Qué debo hacer?
Si usted tiene problemas para oir, consulte a su médico. En ocasiones el diagnóstico y tratamiento pueden ocurrir en el consultorio del médico. O su médico lo recomendará donde un otorrinolaringólogo, es decir, un médico especializado en oídos, nariz y garganta. El otorrinolaringólogo elaborará su historia médica y le preguntará si otros miembros de su familia sufren de problemas de audición, le hará un examen completo y sugerirá cualquier examen que se requiera. Usted puede ser remitido a un audiólogo. Los audiólogos son profesionales del cuidado de la salud entrenados para medir la audición. El audiólogo utilizará un audiómetro para probar su habilidad para escuchar ruidos de distintos tonos y volúmenes. Estas pruebas no causan dolor. Los audiólogos pueden ayudar si usted requiere dispositivos de ayuda para la audición, o audífonos. Pueden asistir en seleccionar el mejor audífono en su caso, probárselo y colocárselo debidamente y hacer que usted aprenda a sacarle el mayor provecho posible.

¿Qué causa la pérdida de la audición?
La pérdida de la audición puede tener distintas causas, incluyendo el proceso de envejecimiento, la acumulación de cera en los oídos, haber estado expuesto a ruidos de mucho volumen durante un período de tiempo largo, infecciones virales o bacterianas, problemas del corazón o derrames cerebrales, lesiones en la cabeza, tumores, ciertas medicinas y herencia.

Fuente: NIH, Instituto Nacional Sobre el Envejecimiento.

sábado, 2 de noviembre de 2013

EL USO DEL ALCOHOL EN LAS PERSONAS MAYORES


Cualquier persona a cualquier edad puede tener problemas con el uso de alcohol. Al tío Jorge siempre le gustaron sus traguitos, así que tal vez su familia no noto que su problema con el alcohol está empeorando a medida que va envejeciendo. La abuela Betty nunca en su vida había tomado bebidas alcohólicas, pero después que murió su esposo empezó a tomarse un trago todas las noches para poder dormir. Ahora, nadie se da cuenta que ella necesita un par de tragos para poder sobrellevar cada día.
Estas historias son comunes. Lo cierto es que las familias, los amigos y las personas que trabajan en el campo de cuidados de la salud a menudo pasan por alto las dudas que tienen en cuanto al uso de alcohol en las personas mayores. A veces, el problema del uso de alcohol en las personas mayores se confunde erróneamente con otras condiciones relacionadas al envejecimiento. Sin embargo, la manera en que el cuerpo maneja el alcohol puede cambiar con la edad. Usted puede tener las mismas costumbres en cuanto al uso de alcohol, pero su cuerpo ha cambiado.
El alcohol puede actuar de manera diferente en las personas mayores que en las personas más jóvenes. Algunas de las personas mayores pueden alcanzar un estado de euforia, sin aumentar la cantidad de alcohol que toman. Ese estado de euforia puede aumentar la probabilidad de que tengan accidentes, inclusive caídas y fracturas y accidentes de automóvil.
Tomar demasiado alcohol por largo tiempo puede:
- Llevar al desarrollo de ciertos tipos de cáncer, daños en el hígado, trastornos en el sistema inmunológico y daños en el cerebro.
- Empeorar algunas condiciones, tales como la osteoporosis, la diabetes, la presión arterial alta y las úlceras.
- Hacer que ciertos problemas médicos sean difíciles de descubrir y tratar por los médicos. Por ejemplo, el alcohol causa cambios en el corazón y en los vasos sanguíneos. Estos cambios pueden amortiguar el dolor que podría ser una señal de alerta de un ataque al corazón.
- Causar que algunas personas mayores se vuelvan olvidadizas y se sientan confundidas. Estos síntomas podrían identificarse erróneamente como señales de la enfermedad de Alzheimer.

Fuente: NID, Instituto Nacional Sobre el Envejecimiento


VIVIR MEJOR LA TERCERA EDAD: DORMIR BIEN


Desde que se retiró,Verónica teme ir a acostarse en las noches. Le da miedo que cuando apague la luz, simplemente se va a quedar acostada ahí con los ojos abiertos y mil pensamientos volando por su mente. Se pregunta a sí misma: “¿Cómo puedo romper este ciclo?”. “Estoy tan cansada. Necesito poder dormir.”
Al igual que Verónica, usted quiere poder dormir bien y descansar. Dormir lo suficiente le ayuda a mantenerse sano y alerta. Pero muchas personas mayores no duermen bien. Si usted se siente soñoliento todo el tiempo, puede ser que sea hora de visitar a un médico. No está bien que se despierte todos los días sintiéndose cansado.
El sueño y el envejecimiento
Los adultos mayores necesitan dormir aproximadamente la misma cantidad de horas que los adultos más jóvenes, de 7 a 9 horas todas las noches. Pero las personas mayores tienden a acostarse más temprano y a levantarse más temprano que cuando eran más jóvenes. Es posible que las personas mayores hagan siestas más a menudo durante el día, lo cual a veces puede hacer que sea más difícil conciliar el sueño en la noche.
Hay dos tipos de sueño: el de Movimiento Ocular Rápido o MOR (Rapid Eye Movement, REM) y el de sueño NMOR (No MOR o non-REM). Al dormir, soñamos principalmente durante el tipo de sueño MOR y logramos el sueño más profundo durante el tipo de sueño NMOR. A medida que las personas van envejeciendo, pasan menos tiempo en la etapa de sueño profundo, y esa puede ser la razón por la cual las personas mayores a menudo tienen un sueño ligero o superficial.
Problemas del sueño
Hay muchas razones por las cuales es posible que las personas mayores no duerman lo suficiente en la noche. Es difícil dormir si se siente enfermo o le duele algo. Las siestas durante el día pueden trastornar el sueño en la noche. Algunos medicamentos lo pueden mantener despierto. No importa la razón, si usted no duerme bien una noche, al día siguiente es posible que:
- Se sienta irritable
- Tenga problemas de la memoria o se le olviden las cosas
- Se sienta deprimido
- Sufra más caídas o accidentes
- Se sienta muy soñoliento durante el día
Insomnio
El insomnio es el problema del sueño más común en adultos de 60 años y mayores. Las personas que sufren de insomnio tienen dificultad para dormirse y permanecer dormidas. El insomnio puede durar días, meses y hasta años. Si usted tiene problemas del sueño, es posible que:
- Le tome mucho tiempo dormirse
- Se despierte varias veces en la noche
- Se despierte temprano y no logre volver a dormirse
- Se despierte cansado
- Se sienta muy soñoliento durante el día

El insomnio tiene muchas causas. Usted puede controlar algunas de esas causas, pero otras no. Por ejemplo, si está entusiasmado por alguna actividad nueva o preocupado por sus cuentas, es posible que tenga problemas al tratar de dormir. A veces, el insomnio puede ser una señal de otros problemas. O puede ser un efecto secundario de un medicamento o de una enfermedad.
A menudo, no poder dormir se convierte en un hábito. Algunas personas se preocupan de no poder dormir aun antes de acostarse. Eso puede hacer que el insomnio sea aún peor.
Las personas mayores que tienen problemas al tratar de dormir pueden usar más medicamentos para dormir que se venden sin receta médica. Usar medicamentos recetados por un corto periodo de tiempo puede ayudar. Pero recuerde: los medicamentos no son una cura para el insomnio. Los hábitos saludables a la hora de acostarse pueden ayudarle a dormir bien.

La enfermedad de Alzheimer y el sueño—un problema especial
La enfermedad de Alzheimer a menudo cambia los hábitos de sueño de una persona. Por ejemplo, algunas personas que tienen la enfermedad de Alzheimer duermen demasiado; otras no duermen lo suficiente. Algunas personas se despiertan varias veces durante la noche; otras deambulan o gritan en la noche. La persona que tiene la enfermedad de Alzheimer no es la única que pierde sueño. Las personas encargadas de cuidarlas tal vez pasen noches en vela, dejándolas cansadas para el desafío que encaran.
Si usted está cuidando a alguien que tiene la enfermedad de Alzheimer, hay pasos que puede tomar para la seguridad de él o ella y que pueden ayudarle a usted a dormir mejor en la noche. Pruebe lo siguiente:
- Asegure que el piso está libre de objetos.
- Guarde todos los medicamentos bajo llave.
- Coloque barras de seguridad y apoya en el baño.
- Coloque una compuerta de seguridad en las escaleras.
- Cómo lograr dormir bien
Ser mayor no significa que usted debe sentirse cansado todo el tiempo. Hay muchas cosas que puede hacer para ayudarle a dormir bien. Éstas son algunas ideas:
Mantenga un horario regular de sueño. Acuéstese a dormir y levántese a la misma hora todos los días, aun los fines de semana. Trate de evitar hacer siestas al final de la tarde o al anochecer, ya que eso puede mantenerlo despierto en la noche.
Desarrolle una rutina para la hora de acostarse. Tome tiempo todas las noches para relajarse antes de acostarse. Algunas personas ven televisión, leen un libro, escuchan música suave o se dan un largo baño de tina con agua tibia.
Mantenga su dormitorio oscuro, ni muy caliente ni muy frío, y tan silencioso como sea posible.
Use un colchón cómodo, una almohada que le gusta y suficientes cobijas de acuerdo a la temporada.
Haga ejercicios a horas regulares todos los días, pero no durante las 3 horas antes de la hora de acostarse.
Esfuércese por salir y asolearse todos los días.
Tenga cuidado con cuándo y cuánto come. Las comidas grandes cerca de la hora de acostarse pueden mantenerlo despierto, pero un bocadillo ligero en la noche puede ayudarle a dormir bien.
Evite la cafeína tarde en el día. La cafeína (contenida en el café, té, refrescos gaseosos y chocolate caliente) puede mantenerlo despierto.
Tome menos bebidas en la noche. Despertarse para ir al baño y encender una luz brillante interrumpen su sueño.
Recuerde que el alcohol no le ayudará a dormir. Aun cantidades pequeñas hacen que sea más difícil mantenerse dormido.
Use su dormitorio solamente para dormir. Después de apagar la luz, procure dormirse en aproximadamente 20 minutos. Si todavía está despierto y no se siente soñoliento, levántese de la cama. Cuando sienta sueño, regrese a la cama.
Dormir con seguridad
Trate de establecer un lugar seguro y tranquilo para dormir. Asegúrese de tener alarmas de incendio en cada piso de su casa o apartamento. Cierre con llave las puertas de afuera de la casa antes de ir a acostarse. Otras ideas para lograr dormir con seguridad son:
Mantenga cerca de su cama un teléfono con números de emergencia.
Tenga cerca una buena lámpara que pueda encender fácilmente.
Ponga un vaso de agua a la par de la cama en caso de que se despierte con sed.
Use lamparitas de noche en el baño y en el pasillo.
No fume, particularmente en la cama.
Quite todas las alfombras de piso sueltas para evitar tropezarse si se levanta de la cama en medio de la noche.
No se duerma con una almohadilla eléctrica encendida; puede quemarse.
Felices sueños
Hay algunos trucos para ayudarle a dormirse. No tiene que contar ovejas, pero puede tratar de contar despacio hasta 100. Algunas personas encuentran que los juegos mentales hacen que les dé sueño. Por ejemplo, dígase a sí mismo que tiene que levantarse en 5 minutos y que simplemente está tratando de pescar unos cuantos minutos más de sueño. Otras personas encuentran que relajar el cuerpo les ayuda a dormirse. Puede empezar diciéndose que siente los dedos de los pies tan livianos como si fueran plumas y siguiendo hacia arriba por todo el cuerpo diciendo las mismas palabras. Es posible que se duerma antes que llegue a la parte de arriba de la cabeza.
Si se siente cansado y no puede realizar sus actividades por más de 2 ó 3 semanas, es posible que tenga un problema del sueño. Hable con su médico sobre cambios que usted puede hacer para lograr dormir mejor.

Fuente: Instituto Nacional Sobre el Envejecimiento

TERESA OCAMPO, PIONERA DE LA GASTRONOMÍA TV


Durante años ella respondió la pregunta diaria de muchos: “¿Qué cocinaré hoy?”. Hace poco volvió a Cusco, su tierra natal, para ser homenajeada. Teresa Ocampo es encantadora. Ha entrado al despacho del alcalde provincial de Cusco y se ha sentado junto a él. Algo le ha dicho. El hombre se ha derretido. Ha pronunciado un discurso entrecortado por los nervios. A su lado, sonriente, Teresa lo escucha. Luego se levanta. El burgomaestre le coloca una medalla. Los dos sonríen. Se acaban las fotos. Ambos se sientan. La ceremonia ha terminado.
Teresa es una ciudadana ilustre de Cusco, donde nació hace 79 años. Ella, con sus tres hijos, uno de sus nietos y primos que tiene en la ciudad, ha ido a sellar la reunión con un almuerzo que se prolonga por varias horas. No podía ser de otra forma. La comida para Teresa es la sustancia que le da sentido a la vida.
Durante más de 20 años tuvo un programa en televisión sobre cocina. Un libro amarillo que en letras azules llevaba el mismo título que su programa, “¿Qué cocinaré hoy?”, aún se vende. Luego de varios años ha regresado a Cusco y la emoción se le escapa en cada comentario. Precursora en esta vorágine culinaria que vivimos –y comemos–, Teresa supo desde siempre que cocinar era lo suyo.
“Vengo de familia de cocineros, mi madre cocinaba riquísimo. Desde chica ya quería cocinar”, cuenta. Y para ella la familia resulta tremendamente importante. “La cocina es lo que une a la familia”, agrega tras un respiro.
Por ese apego a la familia, en su viaje a Cusco también ha visitado una antigua fábrica de textiles en Lucre, distrito de la provincia de Quispicanchi, a 20 minutos al sur de la ciudad de Cusco. La fábrica, fundada en 1861 por Francisco Garmendia y su esposa Antonia Nadal –antepasados de Teresa–, fue una de las más importantes del Perú. Ahora, el lugar luce casi abandonado. No lo está por completo porque Miguel Ángel Velarde, su actual propietario, hace todo lo que puede porque el lugar no termine de desplomarse. Las máquinas, como testimonio de lo que fue y ya no es, están en filas. Hilos detenidos entre sus engranajes sugieren un final abrupto. Teresa pasea. Ve todo con cuidado, como si cada cosa que captara fuera a encajar con un recuerdo en su memoria. Su vista es diáfana, como el haz de luz que entra por un hueco en el techo. Andrés, uno de sus hijos, toma fotos.
Ya no cocina. Teresa, la mujer que sin saberlo o sin quererlo impulsó la cocina a través de una pantalla, dice que ya no y sus explicaciones se pierden en lo bien que cocinan sus hijos. Claro, lo que se hereda no se hurta.
La familia ha decidido ir a la casa-hacienda donde Teresa se crio y vivió hasta los 5 años, antes de irse a Lima. Hay que cruzar unas chacras. Está desierta. Teresa entra por el patio posterior y toma aire. “Acá yo crecí”, dice y ve un umbral de piedra tapado hasta la mitad por adobes. Ve un pino enorme. Ve a sus hijos entrar a la casa donde no hay nadie y antes hubo tantos. Lo único que se mantiene bien conservado es una capilla que está cerrada. Dentro, a través de unas rendijas en la puerta, se ve a la Virgen del Carmen. El pica pica en el piso delata la celebración que se realizó su honor menos de un mes antes. Le ha gustado regresar a la casa luego de más de 50 años.
Pero Teresa, señora transparente, no puede ocultar la nostalgia. Acaricia una pared percudida y garabateada por algún niño. “Antes todo era tan lindo”, dice. Silencio. “Pero, bueno, los años pasan por todo”, dice. Silencio.
Todos salen. En el camino de regreso, por la parte delantera de la casa y menos accidentado, Teresa les ha sonreído a todas las personas que se ha cruzado. Les ha contado que ella es de ahí. Lo ha hecho feliz. “Cusco es mi vida”, dice. No demora ni duda en decirlo. El paseo ha terminado con otro almuerzo.

Fuente: Diario: "EL COMERCIO"